Esto
se acaba, la fecha se acerca, los entrenos disminuyen…, mientras tanto las
dudas y los miedos creciendo en la misma medida y con la misma rapidez, no me
preocupa, ya lo he vivido otras veces, es buena señal. El miedo es una reacción
normal del ser humano ante lo desconocido, lo experimenté en mi primera
carrera, también con mi primera media, del primer maratón que contar, y ahora
como no podía ser de otra manera esta sensación vuelve a visitarme. Sí, tengo
miedo, miedo a lo desconocido, miedo al kilómetro 50 y al 60 y al 80, miedo a
las reacciones que mi cuerpo experimentará con el paso de los kilómetros, pero
sobre todo, miedo a toparme durante la carrera con alguna lesión que me impida
lograr mi objetivo.
“Nuestra mente es igual que
nuestro cuerpo. Y es igual por diferentes razones. En primer lugar, porque
forma parte de nosotros. En segundo lugar, porque también se agota o se cansa
cuando se realiza una actividad durante un período de tiempo más o menos
prolongado. Y en último lugar, porque, así como entrenando nuestro cuerpo
podemos lograr mayor resistencia, potencia muscular, flexibilidad...,
entrenando nuestra mente podemos lograr mayor capacidad de concentración,
atención, capacidad de sacrificio... y, por tanto, retardar, en gran medida, un
agotamiento prematuro”.
Extraído
del libro “Qué pasa por la cabeza del corredor de maratón", de Tomás Vich
Rodriguez.
